El Gobierno aprueba la Ley de IA con sanciones de hasta 35 millones de euros

La nueva normativa busca garantizar un uso ético y beneficioso de la inteligencia artificial, estableciendo un régimen sancionador para usos perversos.

Imagen genérica de inteligencia artificial y derecho.
IA

Imagen genérica de inteligencia artificial y derecho.

El Consejo de Ministros aprobará este martes el proyecto de Ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial (IA), que establece un régimen sancionador con multas de hasta 35 millones de euros.

El Gobierno de España dará luz verde este martes al proyecto de Ley de Inteligencia Artificial (IA), una normativa que busca asegurar un uso "ético, inclusivo y beneficioso" de estas tecnologías y facilitar la distinción entre contenidos reales y virtuales. La ley adapta la legislación nacional al Reglamento Europeo de IA y contempla un régimen sancionador para quienes utilicen estas tecnologías de forma perversa, con multas que podrían alcanzar los 35 millones de euros.
Fuentes del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública confirmaron que el proyecto será revisado en el Consejo de Ministros. Este paso llega un año después de la aprobación de un primer anteproyecto y tras un periodo de alegaciones y revisiones por diversos órganos, incluido el Consejo General del Poder Judicial.
El texto diferencia varios niveles de infracciones, con sanciones que van desde los 6.000 euros para los casos más leves hasta los 35 millones de euros para los más graves, como la comercialización de sistemas de IA prohibidos. Al igual que el reglamento europeo, se prohíben prácticas como el uso de técnicas subliminales para manipular decisiones sin consentimiento, o la explotación de vulnerabilidades de usuarios en plataformas de juego online.
Algunas asociaciones de internautas y expertos en derecho digital han criticado que el texto inicial excluyera a las administraciones públicas del régimen de sanciones, limitándose a un 'apercibimiento'. Sin embargo, el proyecto que se aprueba hoy ha introducido cambios, adaptándose a las últimas modificaciones del Reglamento Europeo de IA, que incluyen la prohibición específica de los 'deepfakes' sexuales tras la polémica generada por la creación de desnudos no consentidos.