En el año 1902, en plena efervescencia modernista y progreso técnico de Barcelona, nació una joya editorial que hoy se preserva en el Fondo antiguo del Centro de Documentación de Canarias y América (CEDOCAM): la revista semanal ilustrada 'El Mundo Científico'. Bajo el subtítulo «novedades de la ciencia», esta publicación iba más allá de ser un simple compendio de artículos, ofreciendo una ventana visual al conocimiento de la época a través de bellas ilustraciones, mapas a color, fotograbados y dibujos explicativos.
La revista se definía como un «periódico resumen de los últimos descubrimientos y de sus aplicaciones a la industria y a la vida práctica». Su objetivo era divulgar los avances científicos y los «secretos de la industria» a un público amplio, utilizando un lenguaje claro y un fuerte apoyo gráfico. Cada número, de aproximadamente dieciocho páginas, combinaba rigor y amenidad con secciones fijas como «Los héroes de la ciencia», «Novedades científicas», «Industria y comercio», «Variedades» y «Notas curiosas».
Los ejemplares conservados en el Centro, correspondientes a 1902, constituyen un testimonio excepcional de la comprensión y comunicación de la ciencia hace más de un siglo. La calidad de sus ilustraciones permite hoy a investigadores, estudiantes y público general viajar en el tiempo y observar la ciencia a través de los ojos de principios del siglo XX.
Para quienes piensen que la divulgación científica es un invento reciente, 'El Mundo Científico' demuestra lo contrario. Ya en 1902 se comprendía la importancia de que la ciencia fuera bella, comprensible y útil. Este tesoro ilustrado, parte del fondo bibliográfico del CEDOCAM, encarna precisamente esos principios.
Se invita al público a visitar el CEDOCAM para hojear este valioso monumento al saber, donde cada ilustración narra una historia y cada artículo abre una ventana al futuro que se estaba construyendo en aquel entonces.




