El pontífice, acompañado por su séquito más cercano, despegó pasadas las seis de la tarde (hora canaria) en la aeronave ofrecida por el rey de España. La salida se vio demorada más de tres horas sobre el horario previsto, inicialmente por actos oficiales y posteriormente por la incidencia técnica del avión de Iberia, que no pudo ser reparada a tiempo.
Fuentes del Vaticano informaron que se espera la llegada del Papa y su comitiva a Roma sobre las 23:00 (hora local). El resto del pasaje, incluyendo ochenta periodistas, regresará en otro avión de Iberia desplazado desde Madrid.
Los pilotos del Ala 45 del Ejército del Aire fueron los encargados de pilotar el Falcon. Tras despedir al Papa a pie de pista, el rey regresó a la terminal para esperar otro vuelo de la Fuerza Aérea Española con destino a Madrid.
La visita del Papa León XIV a España, que comenzó el 6 de junio, concluye así tras una agenda que incluyó actos multitudinarios, como la misa en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife ante 40.000 fieles. El retraso en este último acto ya había provocado una demora inicial en la salida del avión de Iberia.
La incidencia técnica se produjo poco antes de las 16:30 hora local, cuando el Papa descendía del avión tras haber sido despedido por el rey Felipe VI. Tras varios intentos infructuosos de reparación y puesta en marcha del motor, se decidió desembarcar a todo el pasaje para trasladarlo en una nueva aeronave, priorizando siempre la seguridad, según comunicó Iberia.




