La Princesa Leonor participó en Vigo en su primer Día de las Fuerzas Armadas, un evento que, a pesar de la cancelación del desfile aéreo y un incidente durante el izado de la bandera, la situó en el centro de las miradas. Acompañando a sus padres, los Reyes Felipe VI y doña Letizia, la heredera al trono siguió el acto protocolario desde la tribuna presidencial.
Tras el acto en la Avenida de Samil, la celebración se trasladó a la lonja del Ayuntamiento de Vigo para el tradicional acto privado institucional. Allí, el alcalde de la ciudad, Abel Caballero, ejerció de anfitrión ante una nutrida representación política, militar y social. El momento cumbre llegó con el brindis propuesto por el monarca.
El Rey Felipe VI dedicó unas palabras a su hija, quien asistió en calidad de alférez alumna y cazadora paracaidista, rangos que luce en su uniforme de estudiante del tercer curso en el Ejército del Aire y del Espacio. El monarca destacó el "esfuerzo y brillantez" con el que la Princesa ha completado su ciclo de formación en el Ejército de Tierra, la Escuela Naval Militar y el buque-escuela Juan Sebastián Elcano, añadiendo con una sonrisa que, "como padre", también podía decirlo.
“"Y como mando supremo ya veremos"
Sin embargo, el Rey elevó la exigencia para el futuro de la heredera, ironizando con un "Y como mando supremo ya veremos" sobre su desempeño al frente de los ejércitos, lo que provocó las risas de los asistentes. Don Felipe expresó su alegría por ver que su hija había "disfrutado" de su periodo en el Ejército del Aire y del Espacio.
El brindis final estuvo dedicado a los "miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, hombres y mujeres al servicio de España", así como a sus familias, reconociendo su apoyo. El Rey también extendió el brindis a los civiles presentes y concluyó con un mensaje de unidad: "lo que más nos une, España".
En el acto institucional estuvieron presentes la ministra de Defensa, Margarita Robles; el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska; el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda; y el alcalde de Vigo, Abel Caballero, junto a numerosos mandos militares.




