Rafael Tarajano, presidente de la Asociación Canaria de Gestores Inmobiliarios (Acegi), ha valorado la situación del mercado inmobiliario en las islas, señalando que, si bien se han implementado medidas, la emergencia habitacional y la falta de viviendas asequibles para miles de familias canarias persisten.
Tarajano explica que la vivienda usada de segmento bajo escasea, lo que impulsa los precios al alza. La obra nueva, aunque aumenta, es considerablemente más cara debido a los elevados costes del proceso, incluyendo la compra del solar, impuestos, licencias, materiales y salarios, con un incremento del 40% en los últimos dos años.
“"Es un drama. Un mercado sano debe tener al menos un 4% de viviendas en alquiler; en Canarias no llega ni al 0,5%"
A pesar de un aumento en los visados de obra, que se estima alcanzarán las 7.000 viviendas este año frente a las menos de 2.000 previas, Tarajano considera que aún queda un largo camino para aliviar la demanda. Señala que la disponibilidad de suelo edificable no se traduce necesariamente en oferta real, ya que los precios de los solares a menudo impiden su adquisición por parte de promotores.
El representante de Acegi critica la elevada carga impositiva sobre la vivienda, que ronda el 30% del precio final, incluyendo el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), el IGIC en obra nueva y tasas municipales. Subraya que la normativa, incluyendo transposiciones de directivas europeas y exigencias medioambientales, junto con el factor de la insularidad, encarecen la construcción en Canarias hasta un 40% más que en la península.
Tarajano lamenta la falta de viviendas en alquiler, calificando el mercado como un "drama" y señalando que la oferta no alcanza el 0,5%, muy lejos del 4% considerado saludable. Considera que el plan de vivienda vacía del Gobierno de Canarias podría no ser efectivo y aboga por campañas de garantías al alquiler.
Respecto a los precios de venta, aunque algunos anuncios muestran correcciones a la baja, Tarajano afirma que los precios no están bajando de forma generalizada debido a la fuerte demanda y la escasa oferta. Predice que la situación podría empezar a mejorar en dos o tres años si se mantiene la tendencia de construcción.
Valora positivamente algunas decisiones del Gobierno de Canarias, pero insiste en la necesidad de mayor financiación, tanto para la Hipoteca Joven como para el Plan de Vivienda. Reitera que una reducción coyuntural de impuestos facilitaría la compra y ayudaría a las familias a acceder a una vivienda.




