Conocido como Los Ficus, este complejo de aproximadamente 60 viviendas ha sido calificado como una “monstruosidad urbana” o una “genialidad técnica” por usuarios de redes sociales. Su particularidad radica en que el último tramo de la carretera que conecta la zona residencial con la costa se asienta directamente sobre su estructura, sirviendo de base física.
La construcción de esta edificación, que desafía la abrupta orografía del acantilado, se gestó en un periodo de auge turístico en las islas. Según el libro La playa de La Arena en Tacoronte, la iniciativa fue impulsada por un promotor local. La idea fue considerada una “locura” por algunos debido a la pronunciada pendiente del terreno.
Sin embargo, el promotor, junto con otro inversor y un arquitecto, lograron diseñar y construir tanto el edificio como la rampa de acceso vehicular en un espacio muy reducido.
“"Los ruidos apenas se oyen, incluso te acostumbras."
A pesar de la aparente cercanía con el tráfico, la experiencia de vivir bajo la carretera es sorprendentemente tranquila, según testimonios de antiguos residentes. Este “edificio-carretera” es un elemento distintivo de Mesa del Mar, una localidad que, gracias a estas obras de ingeniería y a la regeneración de la playa de La Arena (galardonada con Bandera Azul), ha pasado de ser inaccesible a convertirse en un referente del litoral tinerfeño.
Mientras el vídeo continúa acumulando visualizaciones a nivel mundial, Los Ficus permanece como un testimonio de la ingeniosidad constructiva en Tenerife, donde el acceso al mar puede, literalmente, pasar por encima de un hogar.




