A sus 23 años, el jugador formado en Tenerife llega a la cita mundialista tras completar una temporada de alto nivel. Su evolución táctica, que incluye una mayor aportación defensiva, le ha permitido convertirse en un referente tanto en el FC Barcelona como en el combinado nacional.
El cuerpo técnico de la selección ha gestionado con cautela su carga de trabajo durante la preparación, priorizando su estado físico tras una temporada exigente. Su rol en el campo se perfila como el de director de juego, actuando en una posición cercana a Rodri para organizar la transición ofensiva del equipo.
Con 40 partidos como internacional absoluto, el tinerfeño ha demostrado su capacidad goleadora y de asistencia. Su trayectoria, que comenzó en 2021, ha estado marcada por una progresión constante que le sitúa como uno de los referentes generacionales del fútbol español.




