El restaurante Félix Food & Wine, ubicado en un paraje de Tenerife que invita a la calma, fue el escenario elegido por la Academia de Gastronomía de Santa Cruz de Tenerife para celebrar un almuerzo. Los académicos disfrutaron de una comida sin prisas, en un ambiente de tranquilidad y rodeados de cuidados jardines.
Sentados en mesas exteriores, los miembros de la academia pudieron apreciar cómo la sofisticación del establecimiento reside en la armonía de su entorno y la solidez de su propuesta gastronómica. El encuentro inició con un carpaccio de vieiras acompañado de panipuri relleno de atún rojo, destacando el juego de texturas y el sabor marino del ingrediente principal.
Posteriormente, se sirvió una ensalada de queso Stilton con pera rallada, pasas y almendras. Esta combinación, aparentemente previsible, resultó un acierto gracias al equilibrio de sus componentes, donde el Stilton actuó como hilo conductor, complementado por el crujiente de la almendra y el dulzor de las pasas.
El viaje culinario continuó con una lubina al kamado, presentada con papas, raíz de loto, katsogushi y setas shimeji. El uso del carbón aportó una textura exterior crujiente y realzó el sabor natural del pescado.
La propuesta salada concluyó con una royale de conejo y su demi-glace. El plato, tratado con respeto y una ejecución impecable, demostró la firmeza en la cocina del establecimiento, con una demi-glace muy trabajada que dotó al royale de una gran personalidad.
Como broche final, se presentó un moelleux de chocolate 70% con corazón de Stilton y helado de vainilla. El queso azul aportó un contraste salino que potenció el sabor del chocolate negro, cerrando el menú con solvencia.
La experiencia se completó con una selección de vinos de la bodega local, incluyendo el Piedra Fluida (Listán Blanco) y el Mission Grapes (Listán Prieto) de Bodegas Llanos Negros. La jornada evidenció la madurez y el respeto de Félix Food & Wine por el comensal, además del buen trabajo de sala.




