Durante su participación en la tercera edición del Foro del Mediterráneo, Gortázar destacó que el sector financiero atraviesa un momento de fortaleza y liquidez, lo cual es positivo para impulsar la economía. Señaló que el menor apalancamiento privado contribuye a una mayor resiliencia económica ante posibles adversidades.
A pesar de la aparente disociación entre un entorno político polarizado y un crecimiento económico robusto en Europa, Gortázar advirtió que esta situación no es sostenible a medio plazo. Enumeró problemas como la baja productividad, la deuda y el déficit públicos elevados, y la falta de planificación en infraestructuras, incluyendo apagones y crisis de vivienda.
El directivo alertó sobre el riesgo de las ingentes inversiones en centros de datos y la inteligencia artificial, sugiriendo que una atención inversora desmedida podría generar inestabilidad en el sector bancario. También mencionó la posibilidad de una desaceleración económica a cinco años vista y los impactos del mercado inmobiliario.
Respecto a posibles fusiones transfronterizas en Europa, Gortázar se mostró escéptico, argumentando la falta de una Unión Bancaria real y las distintas costumbres de los clientes. En el ámbito nacional, elogió la integración de Bankia en CaixaBank como un éxito y afirmó que la entidad ya ha alcanzado el tamaño adecuado.




