Greenpeace denuncia un proyecto turístico en Tenerife por 'greenwashing'

La organización ecologista ha presentado alegaciones contra el proyecto Ocean Citizen en Punta Blanca, Guía de Isora, por considerarlo una fachada para un parque temático.

Imagen de arrecifes artificiales bajo el agua en un entorno marino, representando un proyecto turístico controvertido.
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Imagen de arrecifes artificiales bajo el agua en un entorno marino, representando un proyecto turístico controvertido.

La organización ecologista Greenpeace ha presentado alegaciones ante la Dirección General de Costas y Gestión del Espacio Marítimo Canario contra el proyecto Ocean Citizen en Punta Blanca, Guía de Isora, en Tenerife, calificándolo de 'greenwashing' por disfrazar un negocio turístico de investigación científica.

El proyecto, que busca ocupar el dominio público marítimo-terrestre, se ubicaría en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Franja Marina Teno-Rasca, un área de la Red Natura 2000 que alberga el único santuario de ballenas de la Unión Europea. Greenpeace argumenta que Ocean Citizen, financiado con fondos europeos, es una parte inseparable del macroproyecto turístico Underwater Gardens Park Tenerife, declarado de interés insular en 2022 por el Cabildo de Tenerife.
La organización ecologista solicita la denegación de la solicitud, señalando que la fragmentación del proyecto, al separar la parte marina del complejo terrestre, busca eludir una evaluación ambiental integral y ocultar su verdadera naturaleza recreativo-turística. Las actuaciones en Tenerife incluyen la instalación de 86 módulos de arrecifes artificiales, la mayoría en aguas someras frente a Punta Blanca, donde la empresa promotora planea su parque temático y experiencias subacuáticas.

"La promotora emplea de manera sistemática conceptos como restauración ecológica o regeneración para disfrazar de altruismo científico lo que, en la práctica, es un negocio de ocio lucrativo. Es puro greenwashing. El objetivo final no es el avance del conocimiento científico ni la restauración de ecosistemas, por mucho que se aluda interesadamente a los organismos científicos del consorcio Ocean Citizen, sino la creación de un escenario de buceo recreativo en la Red Natura 2000 que sirva de sustento al parque temático previsto en Punta Blanca."

un portavoz de Greenpeace en Canarias
Entre las alegaciones, Greenpeace destaca que el proyecto no justifica la necesidad de intervenir en la ZEC Teno-Rasca y que podría generar cambios artificiales en los hábitats marinos en lugar de restaurarlos. Además, critican que el proyecto no aborda las causas de la degradación ambiental y podría agravarlas con la afluencia masiva de turistas al parque temático.

"Resulta inadmisible que se utilice una iniciativa financiada con fondos públicos europeos para allanar el camino a un parque temático privado en un espacio tan sensible como Punta Blanca y en una zona protegida tan presionada como Teno-Rasca. Estamos ante un claro fraude de ley, con el que se pretende mercantilizar el patrimonio natural común bajo una falsa retórica de sostenibilidad."

un portavoz de Greenpeace en Canarias
La región suroccidental de Tenerife es de gran relevancia biológica y geológica, con una biodiversidad marina significativa y hábitats de interés comunitario. Esta zona sufre una intensa presión antrópica debido a la expansión urbanística y turística. Proyectos como Underwater Gardens amenazan con destruir los pocos espacios vírgenes restantes y masificar aún más la franja marina Teno-Rasca, una de las ZEC marinas más importantes de Europa.
El proyecto ha generado un conflicto social considerable en Canarias, con la oposición articulada a través de la plataforma Salvar Punta Blanca, que agrupa a 34 colectivos, incluyendo a Greenpeace. Una recogida de firmas internacional en WeMoveEurope ha superado las 62.000 adhesiones.