Informe del Gobierno de Canarias rechaza declarar BIC el monumento a Franco en Tenerife

Un dictamen técnico del área de patrimonio cultural se opone a la protección del controvertido monumento, generando satisfacción entre las asociaciones de memoria histórica.

Imagen de un monumento controvertido en un espacio público al atardecer.
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Imagen de un monumento controvertido en un espacio público al atardecer.

Un informe técnico del Gobierno de Canarias ha desaconsejado la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) del monumento a Franco en Santa Cruz de Tenerife, una decisión que ha sido recibida con agrado por las asociaciones de memoria histórica.

La ponencia técnica del área de patrimonio cultural del Gobierno de Canarias ha emitido un dictamen desfavorable a la protección del conocido monumento, ubicado en Santa Cruz de Tenerife. La mayoría de los miembros de esta ponencia se han opuesto a la declaración de BIC, con una única abstención, y el informe será elevado al Consejo de Patrimonio Cultural de Canarias para su consideración.

"Nos alegra enormemente este resultado. Es un paso necesario para acabar con un símbolo que choca frontalmente contra los valores democráticos y que constituye un agravio para las víctimas."

un portavoz de la asociación
Desde una asociación para la recuperación de la memoria histórica en Tenerife, se ha expresado una "profunda satisfacción" ante el "contundente rechazo" técnico. Tras esta decisión, se ha instado al Cabildo de Tenerife y a las autoridades competentes a proceder "de manera inmediata" a la retirada del símbolo del espacio público. La misma asociación ha recordado que ha solicitado una reunión con la presidencia de la corporación insular desde principios de febrero sin obtener respuesta.
La obra, concebida en su momento como una "apología de la paz franquista", es considerada por la asociación como "un elemento de exaltación de la dictadura". Existen dos informes que se oponen a su declaración como BIC y otros dos que, aunque resaltan su valor artístico, omiten su contexto histórico y su significado como exaltación de la dictadura.
Entre los informes desfavorables se encuentra el de la Universidad de La Laguna, que argumenta la ausencia de "valores artísticos excepcionales" y subraya el contexto histórico de la obra. Este informe destaca la vinculación del autor con la producción simbólica de la dictadura franquista, la iglesia católica y la élite político-económica del régimen, señalando que la función de estas obras era "celebrar y propagar una visión ideológica del sistema político vigente durante la dictadura".
Otro informe en contra proviene de Museos de Tenerife, que cita publicaciones de prensa de la época, como una de 1966 de La Vanguardia, que describía cómo el monumento reflejaba "todo el contenido histórico" de la figura, incluyendo referencias a la "Cruzada en defensa de los altos valores de la patria" y la "catarata de agua, recordatorio de los héroes que en marcha incontenida se pusieron a las órdenes del capitán valeroso".
Por otro lado, los informes que apoyan la protección de la estatua, sin abordar su significado político, son los de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes y la Real Academia de Bellas Artes San Miguel de Arcángel. Estos se centran en la destacada producción monumental del escultor y en su relevancia como figura en la figuración de la época, respectivamente, sin considerar el mensaje ideológico de la obra.