Hallazgo arqueológico de un cañón histórico en obras del Cabildo de Tenerife
Un cañón de hierro de tres toneladas, posiblemente del siglo XVI, emerge durante las obras del edificio anexo al Cabildo de Tenerife.
Por Gara León Betancourt
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Imagen de un cañón antiguo y corroído, parcialmente enterrado en tierra oscura, con herramientas arqueológicas desenfocadas al fondo.
Un cañón de hierro de grandes dimensiones, con un peso aproximado de tres toneladas, ha sido descubierto en las obras del edificio anexo al Cabildo de Tenerife, en Santa Cruz de Tenerife, y se estima que podría datar de finales del siglo XVI.
El hallazgo, realizado en una zona que antiguamente formaba parte de la línea de costa y albergaba baterías defensivas, ha sido calificado por los técnicos de Museos de Tenerife como de “excepcional valor histórico”. Las primeras observaciones sugieren que la pieza de artillería estaba destinada a la defensa de la capital insular.
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"El cañón será sometido a un proceso de estudio, conservación y documentación por parte de los equipos técnicos de Museos de Tenerife, organismo encargado de la protección y difusión del patrimonio insular."
El vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso, y el consejero de Cultura, Museos y Deportes, José Carlos Acha, visitaron el lugar del descubrimiento. El equipo de conservación de Museos de Tenerife está evaluando las características y el estado de la pieza, que se encuentra en mal estado debido a la amalgama de tierra y minerales.
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"Nuestro objetivo es garantizar su correcta conservación y, posteriormente, integrarlo en el discurso expositivo de nuestros centros, donde podrá ser interpretado en su contexto histórico."
El destino final del cañón será el Centro de Interpretación del Castillo de San Cristóbal, ubicado en los subterráneos de la plaza de España. Este centro ofrece a los visitantes la oportunidad de explorar los restos de la muralla del castillo y profundizar en la historia defensiva de la isla, incluyendo el famoso cañón Tigre, crucial en la derrota del almirante Horacio Nelson en 1797.
El traslado de la pieza se perfila como una operación compleja, que está siendo cuidadosamente planificada por los técnicos de Museos de Tenerife en colaboración con la empresa constructora, para asegurar tanto su preservación como su adecuada instalación para la exposición pública.