Estos movimientos telúricos, de carácter sismo-volcánico, se han registrado de forma intermitente. El primer pulso, detectado a las 05:14 horas de ayer, fue breve y localizó 16 terremotos a profundidades de entre 8 y 17 kilómetros, con magnitudes muy bajas (entre 0,6 y 1 mbLg).
Posteriormente, la actividad se reactivó por la tarde y continuó durante la noche, capturando el sistema de detección automática del IGN 63 eventos sísmicos adicionales. De estos, los analistas han podido localizar cartográficamente 14, situados a profundidades de entre 8 y 15 kilómetros y con magnitudes entre 0,4 y 0,8 mbLg.
La mayor parte de los hipocentros se encuentran en el sector oeste de Las Cañadas, una zona habitual para este tipo de procesos. Paralelamente, se localizó un microseísmo aislado en Icod de los Vinos, de magnitud 0,3 mbLg y a solo 2 kilómetros de profundidad.
Los científicos del IGN han lanzado un mensaje de tranquilidad, aclarando que este repunte es similar a series registradas en febrero y marzo, aunque con menor energía. Se trata de eventos híbridos de baja frecuencia que no han sido percibidos por la población.
El IGN ha recordado que esta actividad se enmarca dentro de la normalidad de una isla geológicamente activa y no incrementa el riesgo de erupción volcánica a corto o medio plazo. La red de vigilancia volcánica estatal mantiene una monitorización continua en Tenerife con más de 100 estaciones de medición.




