Incautados 22 kilos de pesca ilegal en Candelaria, Tenerife

La Guardia Civil intervino en una zona prohibida, detectando infracciones graves y poniendo en riesgo la seguridad de los furtivos.

Redes de pesca y cuerdas en un muelle con el océano y una ciudad costera de Tenerife al fondo.
IA

Redes de pesca y cuerdas en un muelle con el océano y una ciudad costera de Tenerife al fondo.

La Guardia Civil ha interceptado una operación de pesca ilegal en Candelaria, Tenerife, incautando 22 kilogramos de capturas y sancionando a tres individuos por diversas infracciones graves.

Agentes del Puesto Principal de Candelaria llevaron a cabo una intervención exitosa contra el furtivismo en las costas de Tenerife. Durante un dispositivo de vigilancia, sorprendieron a tres personas faenando en una zona marítima restringida, lo que culminó con la incautación de 22 kilogramos de productos marinos.
La operación permitió retirar del mercado ilícito un total de 11 cefalópodos y 12 piezas de pescado, capturados en clara contravención de la Ley 17/2003, de 10 de abril, de Pesca de Canarias. Esta acción subraya el compromiso de las autoridades con la protección del ecosistema marino y la seguridad de los infractores.
Los implicados no solo operaban en un área prohibida, sino que carecían de las licencias necesarias para cualquier actividad extractiva. Además, utilizaban artes de pesca ilegales, herramientas que están prohibidas por su impacto destructivo en los fondos marinos y la fauna local. Una grave imprudencia adicional fue la ausencia de la boya de señalización obligatoria, un elemento crucial para la seguridad de los pescadores frente al tráfico marítimo.

La Ley de Pesca de Canarias es especialmente estricta con estas conductas, tipificando las sanciones en tres niveles de gravedad que pueden acarrear consecuencias económicas devastadoras para los infractores.

Como resultado de la intervención, se notificaron nueve infracciones administrativas. Las sanciones por pesca ilegal en Canarias varían desde multas leves de 60 a 300 euros, hasta infracciones muy graves que pueden alcanzar los 300.000 euros. La incautación de estos 22 kilos de pescado y cefalópodos sirve como recordatorio de la importancia de respetar la normativa para preservar los recursos naturales de Tenerife y la biodiversidad marina de Canarias.