La intervención, desarrollada por el grupo especializado de la Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa, se ha saldado con la inmovilización de cuatro vehículos pesados. Estos camiones superaban los límites de la Masa Máxima Autorizada, lo que suponía un riesgo directo para la seguridad de la red viaria y el estado de las infraestructuras.
El desglose de las sanciones revela que 12 de ellas se debieron a la ausencia de la autorización administrativa necesaria, otras 12 estuvieron vinculadas al exceso de peso y tres se relacionaron con deficiencias en el uso del tacógrafo. En los casos de sobrecarga, los agentes obligaron a los conductores a retirar el exceso de mercancía antes de retomar la circulación.
Estas actuaciones se integran en el Plan Anual de Inspección del Transporte por Carretera en Canarias. El objetivo es asegurar el cumplimiento de la normativa vigente, proteger los derechos laborales del sector y garantizar una competencia leal entre las empresas operadoras.
Para la detección de los excesos de carga, los efectivos emplearon básculas portátiles pesa-ejes, permitiendo una medición precisa de la masa real. Además, se verificó la documentación obligatoria y los tiempos de descanso conforme a la Ley de Ordenación del Transporte por Carretera de Canarias.




