Diez alumnos del ciclo de Integración Social del IES Garachico han desarrollado un proyecto de investigación centrado en las problemáticas que afectan a la juventud de la Isla Baja, en el noroeste de Tenerife. Su hipótesis principal, que han validado a través de encuestas y entrevistas, apunta a la adicción a las drogas y al alcohol, así como a la escasez de alternativas de ocio, como los principales desafíos para los jóvenes de entre 14 y 16 años en la zona.
El proyecto, que obtuvo el primer premio en el Laboratorio de Proyectos CIJ impulsado por la Consejería de Juventud del Cabildo de Tenerife, busca no solo diagnosticar la situación, sino también proponer soluciones para redirigir los hábitos de consumo hacia otras opciones. Las encuestas, realizadas de forma anónima a través de códigos QR en centros educativos y casas de la juventud de Buenavista del Norte, Garachico y Los Silos, buscan conocer los gustos, necesidades y la participación juvenil en las actividades existentes.
Las estudiantes, algunas de ellas residentes en los municipios investigados, afirman que la Isla Baja presenta limitaciones significativas en comparación con zonas más pobladas, especialmente en cuanto a transporte y oferta de actividades. Señalan que la falta de espacios o el cierre de los existentes propician que el ocio se centre en eventos como las verbenas, donde el consumo de sustancias puede ser más prevalente. La falta de referentes y la dificultad para que las nuevas ideas juveniles se traduzcan en actividades concretas son otros de los puntos abordados.
El diagnóstico final, que se entregará el próximo 19 de junio, pretende ser una herramienta útil para políticos y técnicos, con el objetivo de que se implementen medidas que impulsen a la juventud de la Isla Baja y les ofrezcan alternativas saludables y atractivas. Las investigadoras esperan que su trabajo sirva para escuchar y actuar sobre las demandas reales de los jóvenes de esta zona de Tenerife.




