El tribunal ha emitido un auto en el que descarta la imposición de las medidas cautelares urgentes que el Cabildo de Tenerife había solicitado con el fin de impedir la demolición del antiguo silo de grano ubicado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.
En lugar de una decisión inmediata, la Audiencia Nacional ha optado por abrir una pieza separada. Esta acción permitirá estudiar la pertinencia de la solicitud del Cabildo, una vez que se haya escuchado a la Autoridad Portuaria en un plazo de tres días. Contra esta resolución no cabe la interposición de recurso alguno.
“"El silo del puerto de Santa Cruz de Tenerife -el único que queda en España- se erige cómo una de las mejores representaciones del patrimonio industrial inmueble de la isla, constituyendo un bien con valores sobresalientes y excepcionales en el contexto del Archipiélago canario."
El Cabildo había argumentado la necesidad de conservar el edificio, destacando que fue construido en 1965 como parte de la Red Nacional de Silos y Graneros. Su propósito original era tanto afrontar situaciones de desabastecimiento como regular coyunturas de sobreproducción e intervenir en el mercado triguero.
A pesar de la decisión judicial, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria ya había acordado previamente suspender la licitación para el derribo del silo. Esta suspensión se mantendrá mientras se esclarece la posible calificación del silo como Bien de Interés Cultural (BIC), un trámite que ya ha sido iniciado por el Ministerio de Cultura.




