Los primeros 45 minutos del encuentro entre España y Cabo Verde en el Mundial 2026 estuvieron lejos de ser memorables para el combinado español. La selección dirigida por Luis de la Fuente mostró una puesta en escena muy discreta en Atlanta, enfrentándose a una de las selecciones consideradas más débiles del torneo (67º en el ranking FIFA).
Cabo Verde se replegó en defensa con un bloque bajo y ordenado, dificultando la generación de juego y la búsqueda de espacios por parte de una España que se mostró espesa y previsible. Sin extremos puros, el equipo español tuvo problemas para encontrar amplitud, con Cucurella, fichaje del Real Madrid, siendo uno de los jugadores más profundos desde atrás.
En este contexto de dificultades, Mikel Oyarzabal protagonizó una estadística inusual. Acostumbrado a ser infalible y con registros notables con la selección, el atacante de la Real Sociedad se vio arrastrado por la gris versión del equipo.
“"Mikel Oyarzabal es el primer jugador desde 1966 en jugar los primeros 30 minutos de un Mundial sin tocar un solo balón."
Esta estadística, que incluye cero pases, cero contactos y cero tiros a puerta, subraya el flojo partido de España, especialmente en la primera mitad. A pesar de este hecho puntual, se considera más una anécdota que refleja el mal encuentro general, y no afecta a las perspectivas futuras del jugador.




