La Laguna evaluará el confort de sus paradas de guagua frente al calor y la lluvia

Un estudio municipal analizará la protección climática y habitabilidad de las marquesinas, buscando mejorar la experiencia de los usuarios.

Parada de guagua moderna con techo transparente y gotas de lluvia, fondo urbano borroso con palmeras.
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Parada de guagua moderna con techo transparente y gotas de lluvia, fondo urbano borroso con palmeras.

El Ayuntamiento de La Laguna ha puesto en marcha un estudio para evaluar la protección y el confort que ofrecen sus paradas de guagua frente a las condiciones climáticas extremas, como el calor y las lluvias intensas.

Esta iniciativa, respaldada por todos los grupos políticos del Salón de Plenos lagunero, busca determinar la eficacia de las marquesinas existentes y futuras en la protección contra el sol y las precipitaciones. La decisión surge ante el aumento de fenómenos meteorológicos intensos en el municipio, que han generado quejas de los usuarios.
La propuesta original del concejal Saúl Alberola (Unidas) fue enmendada por el grupo de gobierno (PSOE-CC) y la propia Unidas se Puede, resultando en un texto que no solo aborda la vertiente técnica del estudio, sino también el compromiso de continuar mejorando la red de marquesinas. Estas estructuras han sido objeto de críticas durante años, destacando la resonancia mediática de la Asociación de Vecinos las Tres Calles de Tejina, que lamentó la necesidad de improvisar una marquesina con plásticos en La Asomada.
El Ayuntamiento tiene como objetivo finalizar la instalación y renovación de estas estructuras, priorizando los lugares donde sea viable su implementación. En aquellos puntos donde no lo sea, se explorarán alternativas. El estudio se centrará en la opinión de los usuarios, evaluando aspectos como la sombra real proyectada, la capacidad de resguardo ante la lluvia, el confort de los materiales y la accesibilidad del entorno.

En los últimos años, además, el municipio ha experimentado fenómenos meteorológicos cada vez más intensos y extremos. Los registros recientes confirman que venimos batiendo récords de los años más calurosos de la serie histórica, con episodios prolongados de altas temperaturas y olas de calor.

Además, el análisis incluirá el “microclima urbano” para identificar “puntos calientes” en la red donde la falta de ventilación o el efecto isla de calor afecten gravemente la habitabilidad. El documento resultante deberá definir el alcance, coste y viabilidad de las actuaciones posteriores y su mantenimiento. Las conclusiones se integrarán en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), en línea con los objetivos de adaptación al cambio climático y fomento del transporte público.