La romería de San Isidro y Santa María de la Cabeza en La Orotava se ha consolidado como un ritual de profundo respeto a la tradición, reviviendo el paseo romero que comenzó en 1936. Este domingo, más de 30.000 personas se congregaron en la localidad tinerfeña para participar en una edición marcada por un ambiente nublado pero festivo.
El evento, que oficialmente partió a las 13:30 horas desde San Francisco, tiene su momento cumbre con la salida de las imágenes de San Isidro y Santa María de la Cabeza desde la iglesia de La Concepción. Este solemne instante, acompañado por los labradores y la fanfarria, genera una gran emoción entre los devotos.
Unas 70 carretas, adornadas con esmero, recorrieron las empinadas calles del casco histórico, culminando su trayecto en El Calvario. Las imágenes de los santos cerraron el desfile, permitiendo a muchos romeros, como Conchi Díaz, acompañarlos en un recorrido inverso para disfrutar de la fiesta en su totalidad.
La romería es también un escaparate de la cultura canaria, con grupos folclóricos interpretando música tradicional y romeros compartiendo manjares típicos. La carreta con forma de lagar, cuidada durante más de 30 años por sus participantes, es un ejemplo del compromiso con la festividad.
La celebración refleja un equilibrio entre la preservación de las raíces y la adaptación a los tiempos modernos. Grupos de jóvenes, ataviados con el traje típico de La Orotava, combinan la vestimenta tradicional con elementos de su propia estética, defendiendo la diversidad y la evolución personal dentro del respeto a la tradición.




