El informe del Ministerio del Interior revela que, a nivel nacional, la llegada irregular de migrantes a España ha descendido un 47,5%, con un total de 7.030 personas registradas hasta el 15 de abril. De estas, 2.097 arribaron al archipiélago canario, que sigue siendo un punto clave de entrada marítima.
A pesar de la tendencia general a la baja, la ruta canaria ha mostrado una ligera reactivación en las últimas semanas, con la llegada de aproximadamente 550 personas en cinco embarcaciones a islas como El Hierro, Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria. Estas embarcaciones procedían principalmente de Gambia y Marruecos.
Esta reactivación se atribuye a factores como el endurecimiento de los controles fronterizos en África occidental, que empuja a los migrantes a emprender rutas más largas y peligrosas. La inestabilidad política y económica en los países de origen, junto con la falta de oportunidades laborales, especialmente para la población joven, también contribuyen a esta situación.
En contraste con la disminución en la vía marítima general, que ha visto un descenso del 61,2% en España, las llegadas a la Península y Baleares han aumentado un 21,2%, sumando 2.898 migrantes. Por otro lado, las entradas irregulares por vía terrestre a Ceuta y Melilla han experimentado un incremento del 322,1%, con 2.026 personas registradas hasta la misma fecha.




