Los Realejos planta un nuevo drago centenario tras la caída del emblemático ejemplar

El Ayuntamiento trabaja en un catálogo municipal de especies botánicas para proteger la flora autóctona tras la pérdida del árbol.

Nuevo drago joven siendo preparado para su trasplante en Los Realejos, Tenerife.
IA

Nuevo drago joven siendo preparado para su trasplante en Los Realejos, Tenerife.

El Ayuntamiento de Los Realejos reemplazará el emblemático drago centenario caído en marzo en el cementerio de San Francisco, mientras impulsa un catálogo municipal para la protección de la flora autóctona.

Tras la caída del histórico drago del cementerio de San Francisco el pasado mes de marzo, el Ayuntamiento de Los Realejos ha iniciado los preparativos para la plantación de un nuevo ejemplar. El árbol centenario, conocido como Drago del Buenpaso, se desplomó sobre seis vehículos sin causar heridos, pero supuso una significativa pérdida botánica para el municipio. Las obras de reposición del muro del camposanto, que cedió ante el peso del árbol, ya han comenzado.
El nuevo drago, que llegará en julio, mide unos cuatro metros y medio de altura. Se encuentra actualmente en un espacio público del Consistorio, donde se realizan trabajos previos para facilitar su adaptación, incluyendo la apertura de una zanja alrededor para preparar sus raíces. Según especialistas botánicos, la elección de este ejemplar se debe a que reúne las condiciones idóneas para el trasplante, evitando portes excesivamente grandes o copas voluminosas que dificultarían su manejo con grúa y camión.
El alcalde, Adolfo González, explicó que la nueva ubicación, en la entrada del cementerio, ampliará la superficie de tierra disponible para el crecimiento del drago, a diferencia del ejemplar anterior que estaba "encajonado dentro de una jardinera". La intervención también contempla la mejora del drenaje para evitar la acumulación de humedad en la base del nuevo árbol.
Paralelamente, el Ayuntamiento está elaborando un catálogo municipal de especies botánicas de interés, que estará listo a finales de este año o principios del próximo. Este inventario otorgará un grado de protección a cada ejemplar, permitiendo exigir a los propietarios el mantenimiento y seguimiento de árboles incluso en propiedades privadas, similar a la conservación de inmuebles en mal estado. El objetivo es dotar a la administración de herramientas jurídicas para obligar a la defensa del patrimonio botánico local.
Los informes sobre la caída del anterior drago apuntan al peso de su copa, agravado por las copiosas lluvias invernales, como causa principal. El hecho de estar encajonado y con poco espacio para el desarrollo de raíces también contribuyó a su derrumbe. El alcalde lamentó que el nuevo ejemplar no podrá sustituir la simbología e historia del antiguo árbol, aunque se instalará un mural y un conjunto escultórico para recordarlo.