La movilización, convocada por la Federación G3A y la Asociación de Autocaravanistas y Caravanistas de Tenerife (ACAT), comenzó a las 11:00 horas. Las imágenes de la jornada mostraron una hilera interminable de vehículos ocupando parte de la autopista del sur de Tenerife.
“"Los ayuntamientos canarios están instalando señales que limitan el acceso solo a turismos o colocan gálibos de altura para expulsar a las campers de las costas."
El colectivo exige el fin de las restricciones de estacionamiento en municipios como Arico y la creación de puntos ecológicos para el vaciado de aguas negras. El caso de La Jaca, en Arico, donde se prohibió el aparcamiento en Semana Santa, ha sido el detonante de esta protesta.
Actualmente, más de 5.000 vehículos de este tipo circulan por las carreteras de Tenerife, cifra que asciende a 21.000 en todo el Archipiélago Canario. La ausencia de una normativa homogénea genera inseguridad jurídica, ya que cada municipio aplica criterios distintos sobre la pernocta y el tiempo máximo de estancia, que en muchos lugares se ha reducido a solo 24 horas.
La manifestación también subraya la carencia de infraestructuras básicas. Los organizadores reclaman la creación urgente de puntos de vaciado de aguas grises y negras para garantizar un uso responsable del entorno. Sin estos espacios, el colectivo se siente “empujado a la ilegalidad” a pesar de su voluntad de cumplir con la normativa medioambiental.
Además de las costas, las restricciones se extienden al Parque Nacional del Teide. Los caravanistas defienden que su actividad representa una oportunidad económica para los pueblos de la isla y no un problema de orden público, siempre que se diferencie entre estacionar correctamente y la acampada libre, práctica que el sector rechaza.




