Ingreso Mínimo Vital: Ayuda de 733€ para jóvenes de hasta 29 años que viven con sus padres

La Seguridad Social amplía la cobertura del Ingreso Mínimo Vital para facilitar la emancipación de jóvenes que aún no cuentan con ingresos suficientes para independizarse.

Manos de un joven sujetando una tarjeta de la Seguridad Social española con un interior de apartamento desenfocado al fondo.
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Manos de un joven sujetando una tarjeta de la Seguridad Social española con un interior de apartamento desenfocado al fondo.

La Seguridad Social ha ampliado la cobertura del Ingreso Mínimo Vital (IMV) para apoyar a jóvenes de entre 23 y 29 años que aún residen con sus padres y buscan independizarse, pudiendo recibir hasta 733,60 euros mensuales.

El Gobierno ha implementado una medida para facilitar el acceso al Ingreso Mínimo Vital (IMV), permitiendo que los jóvenes menores de 30 años que viven con sus padres puedan solicitar esta ayuda de la Seguridad Social si cumplen los requisitos establecidos. El objetivo es apoyar a aquellos que desean iniciar su vida independiente pero carecen de ingresos suficientes.
La Seguridad Social ha confirmado que el acceso al IMV se basa en la edad, la situación familiar, los ingresos y el patrimonio del solicitante. Sin embargo, los jóvenes en esta franja de edad pueden solicitar la ayuda aunque continúen residiendo en el domicilio familiar.
La cuantía máxima de la prestación para un joven sin ingresos es de 733,60 euros al mes este año, aunque la cantidad final se ajustará según los recursos de cada unidad de convivencia. La normativa diferencia dos grupos principales: jóvenes de entre 23 y 29 años, que pueden solicitarla por derecho propio acreditando un año de residencia legal y continuada en España y, en caso de vivir solos o compartir piso, demostrar dos años de vida independiente; y jóvenes de 18 a 22 años, que solo podrán acceder en situaciones específicas como tener hijos a cargo, haber salido del sistema de protección de menores, ser huérfanos absolutos viviendo solos o ser víctimas de violencia de género, trata o explotación sexual.
Además de la edad, la Seguridad Social evalúa la situación económica. Los ingresos anuales deben estar por debajo del umbral de renta garantizada y el patrimonio no puede superar los límites establecidos, excluyendo la vivienda habitual. Para una persona que vive sola, el máximo permitido es de 17.698,80 euros anuales. Es requisito estar inscrito como demandante de empleo, con un plazo de tres meses desde el reconocimiento de la prestación para formalizarlo si no se está registrado al solicitarla.
La ayuda no tiene una cuantía fija; funciona como un complemento para alcanzar la renta garantizada. Un joven emancipado sin ingresos puede recibir hasta 733,60 euros mensuales. La cuantía se incrementa para familias monoparentales o con miembros con discapacidad igual o superior al 65%. Las familias con menores también reciben el Complemento de Ayuda para la Infancia, entre 57,50 y 115 euros por hijo.
Los datos más recientes de la Seguridad Social indican un aumento de jóvenes beneficiarios, con una edad media de 28,5 años, consolidando el IMV como un apoyo clave para la estabilidad económica en los primeros años de emancipación o acceso al mercado laboral.