La decisión de llevar a cabo este estudio surgió a raíz de la aparición de un pliegue significativo en una sección de la piscina principal, la cual está más expuesta a la fuerza del Atlántico. Esta área se encuentra adyacente al Monumento al Mar, una parte fundamental de la obra diseñada por César Manrique e inaugurada en 1977.
Inicialmente, la elevación del suelo en unos pocos centímetros generó preocupación entre los responsables de mantenimiento y el consistorio. Tras las primeras inspecciones y catas realizadas por buzos, se identificó una oquedad considerable que fue rellenada con hormigón para asegurar la estabilidad de la estructura.
“"Se hizo un análisis más amplio que, de momento, descarta más riesgos problemas futuros en este sentido para una de los atractivos turísticos y de baño más importantes y célebres de Tenerife."
A pesar de la intervención inicial, se consideró necesario un análisis más profundo para descartar la existencia de otras cavidades peligrosas. Este estudio ha confirmado que no hay más huecos, incluso en la zona donde el oleaje del Atlántico impacta con mayor intensidad dentro del complejo.
Actualmente, los operarios continúan trabajando en la recuperación de esta área de la piscina principal, una vez finalizada la plataforma de cemento. La siguiente fase incluye la recolocación de las baldosas empedradas. Aunque la zona permanece cerrada a los bañistas, se espera su pronta reapertura.




