El concepto de 'Songs from a Hat' se basa en un repertorio decidido por el azar, con 42 canciones icónicas de la carrera de LuPone. La actriz, de 77 años, describe la experiencia como la más divertida que ha tenido sobre un escenario, ya que no hay preparación previa y existe la posibilidad de olvidar letras.
El repertorio incluye temas de sus espectáculos en Broadway y Londres, así como de sus conciertos personales como 'Far Away Places' y 'Matters of the Heart'. Para la gestión musical, su director, Joseph Thalken, utiliza un iPad con las canciones numeradas, facilitando la selección espontánea.
LuPone añadió dos nuevas canciones específicamente para su debut en España, considerando la posible familiaridad del público con obras como 'Sweeney Todd', 'Gypsy' o 'Women on the Verge'. A pesar de la espontaneidad, reconoce que repasar las letras es necesario, aunque los errores forman parte de la naturaleza del espectáculo.
Esta será la primera vez que la actriz cante en España, aunque ya ha visitado el país anteriormente. LuPone expresó su deseo de que Pedro Almodóvar asista al show.
La actriz destacó el valor del silencio en el teatro como señal de conexión con la audiencia, creando una 'experiencia universal'. También mencionó la gratificante respuesta inmediata del público en musicales, contrastando con la demora en el cine.
Conocida por su firme política de prohibir teléfonos móviles y comida en el teatro, LuPone argumenta que estos elementos distraen tanto a los espectadores como a los actores, y que el público debería centrarse en la actuación en vivo por la que ha pagado.
Reflexionando sobre sus icónicos papeles como Evita o Madame Rose en 'Gypsy', LuPone afirmó que todos los personajes forman parte de ella, aportando su propia información emocional y analítica bajo la dirección del dramaturgo, sin sentirse intrínsecamente cercana a ninguno en particular.
Para los actores jóvenes, recomienda ser uno mismo y la mejor versión de sí mismo, sugiriendo que la presión por obtener un papel puede ser contraproducente. Relató cómo consiguió entrar en Juilliard al quitarse la presión y disfrutar de la audición.
A pesar de su extensa carrera y múltiples premios, LuPone confiesa que los nervios antes de salir a escena persisten, considerándolos beneficiosos para agudizar el enfoque. Aunque el pánico escénico ha aparecido puntualmente, los nervios iniciales se disipan una vez pisa las tablas.




