El futbolista Pedri ha compartido reflexiones sobre su trayectoria, desde sus humildes comienzos en la UD Las Palmas hasta su consolidación en el FC Barcelona. El centrocampista canario, que ahora ostenta galones de capitán, detalla la importancia de la autoexigencia, compartida con su hermano, para no estancarse en su carrera profesional.
El jugador tinerfeño recuerda con nostalgia sus primeros pasos en el fútbol, incluso como defensa central en su niñez, y la etapa en la UD Las Palmas donde sus compañeros debían llevarlo a los entrenamientos por no tener carnet de conducir. La conversación con su padre marcó el momento decisivo de su fichaje por el FC Barcelona.
Pedri analiza su rol de liderazgo colectivo, enfatizando que entiende el deporte como una cuestión de equipo. A pesar de la importancia de la victoria colectiva, admite la autoexigencia personal para mejorar día a día y evolucionar constantemente, una mentalidad que comparte con su hermano Fer.
El centrocampista también aborda su adaptación al vestuario del Barça, donde referentes mundiales resultaron ser personas cercanas y accesibles. Actualmente, como capitán, aconseja a los jóvenes talentos de La Masía y de la selección, mencionando a Tommy Marqués como un ejemplo de futuro prometedor.
La revisión de sus propios partidos en vídeo es una costumbre para Pedri, una herramienta clave para identificar áreas de mejora. Sus grandes anhelos de futuro incluyen la conquista de una Champions League y un Mundial, sin olvidar la importancia de disfrutar del día a día y la felicidad personal.
El jugador valora enormemente el reconocimiento de la afición en otros estadios, considerándolo un gesto que trasciende rivalidades. Disfruta del presente, del estilo de juego de su equipo y de la rutina diaria de entrenamiento, sintiéndose afortunado por su camino en el fútbol profesional.




