El Papa León XIV abandona Tenerife en un avión Falcon tras una avería

El Pontífice regresó a Roma en una aeronave de las Fuerzas Aéreas tras un problema técnico con su vuelo inicial.

Imagen genérica de un avión Falcon en una pista de noche.
IA

Imagen genérica de un avión Falcon en una pista de noche.

El Papa León XIV aterrizó en Roma en la noche del viernes con un retraso de tres horas debido a una avería en el avión de Iberia que debía transportarlo de vuelta al Vaticano.

El Pontífice finalmente viajó en un Falcon de las Fuerzas Aéreas, puesto a su disposición por el Rey, después de que la aeronave prevista inicialmente no pudiera despegar del aeropuerto de Tenerife Norte. A su llegada a Fiumicino, y antes de dirigirse al Vaticano, León XIV agradeció a la tripulación del Falcon su intervención, calificándola como un acto de salvación.
La incidencia se detectó minutos después de la despedida oficial entre el Papa y el Rey en el aeropuerto tinerfeño. Fue el propio Felipe VI quien advirtió que uno de los motores del avión de Iberia no se había encendido, lo que provocó la confirmación de la avería y el regreso de ambos a la terminal.
Inicialmente, el Papa León XIV rechazó la oferta del Rey de utilizar el Falcon, prefiriendo esperar a una posible solución técnica. Sin embargo, ante la imposibilidad de reparar la avería, se decidió el cambio de planes. El Rey, por su parte, tuvo que esperar en Tenerife hasta la llegada de otra aeronave para poder regresar a Madrid.
El retraso acumulado superó las tres horas, afectando no solo al Pontífice sino también a la comitiva que lo acompañaba, incluyendo a unos 80 periodistas que tuvieron que esperar otro vuelo de Iberia.