En un inesperado gesto de cercanía, el Papa León XIV comenzó su intervención en francés, el idioma de muchos de los que llegan a las costas canarias. El Sumo Pontífice expresó su deseo de que el testimonio de humanidad que los migrantes han traído a las Canarias sea valorado.
El Papa destacó el nombre del centro de acogida, 'Las Raíces', y recordó las palabras de su predecesor, el papa Francisco, quien solía usar la imagen de las raíces para enfatizar la importancia de no olvidar los orígenes, de permanecer unidos y de confiar en la fe.
“"Queridos hermanos, todos somos migrantes. Les llevo en mi corazón, queridos amigos."
El Sumo Pontífice subrayó la necesidad de mantener la conexión con los orígenes y la fe, un mensaje que resonó entre los presentes en el centro de acogida.




