El consistorio capitalino, a través del Centro de Coordinación Operativa de la Administración Local (Cecopal), está supervisando las condiciones de seguridad de las aproximadamente veinte hogueras oficialmente registradas en el municipio. El objetivo principal es garantizar la seguridad ciudadana y proteger los espacios públicos y masas forestales de posibles emergencias.
Las inspecciones de este año han sido notablemente más rigurosas, coordinadas por Protección Civil con la colaboración de voluntarios, inspectores de Servicios Públicos, la Policía Local y avisos ciudadanos. Los vecinos han podido formalizar el registro de sus hogueras a través de la sede electrónica municipal para asegurar el cumplimiento del decreto de seguridad.
La normativa municipal de este año impone restricciones significativas en cuanto a la ubicación y dimensiones de las hogueras. Generalmente, no se permite encender fuegos en vías o espacios de dominio público, incluyendo parques urbanos, jardines, barrancos y playas. Se exige una distancia mínima de 20 metros respecto a edificios, carreteras, tendidos eléctricos o vehículos estacionados, y de 50 metros entre hogueras. En zonas de alto riesgo como gasolineras o almacenes de inflamables, la distancia se eleva a 100 metros.
Las dimensiones máximas permitidas para las hogueras son de 3 metros de altura y 5 metros de diámetro en la base. Estas proporciones buscan que la llama no supere los 12 metros, minimizando la dispersión por el viento. Se prohíbe el uso de materiales inflamables, líquidos acelerantes, explosivos, neumáticos o colchones, especialmente en la zona forestal de Anaga, que requiere vigilancia continua por su alto riesgo de incendio.
Los organizadores deben realizar labores previas de desbroce y limpieza alrededor del perímetro de fuego y contar con un punto de abastecimiento de agua cercano (mangueras, cubos o extintores). Los responsables no podrán abandonar el lugar hasta que las cenizas estén completamente extinguidas. Un refuerzo de casi 30 agentes de la Policía Local patrullará las zonas de mayor afluencia, con especial atención al Macizo de Anaga, donde la Unidad del Medio Natural y el Consorcio de Bomberos de Tenerife intensificarán la vigilancia.
En cuanto a la movilidad, la Concejalía de Movilidad y Accesibilidad Universal, dirigida por Evelyn Alonso, ha confirmado un refuerzo significativo en las conexiones de transporte público hacia la playa de Las Teresitas. La compañía Titsa incrementará las frecuencias de la línea 910 y la línea nocturna 970. Esta ampliación, con una inversión de 1.543,73 euros, suma cuatro servicios extraordinarios. Desde las 22:00 de la víspera hasta las 06:00 del día siguiente, las guaguas operarán cada 15 minutos, promoviendo una movilidad sostenible y segura.




