La Policía Local de Güímar, en coordinación con Salvamento Marítimo, ha estado realizando un seguimiento de la embarcación desde el pasado martes. Según las autoridades, se sospecha que se trata de una narcolancha, habitualmente relacionada con el tráfico irregular de personas o sustancias estupefacientes.
Las imágenes captadas por el dron de la Policía Local sugieren que la embarcación podría haber estado hundida durante varios meses antes de reflotar o aparecer semisumergida en su ubicación actual. La presencia significativa de organismos incrustantes bajo la línea de flotación, según expertos consultados, indica un periodo de inmersión de entre uno y tres meses.
El principal objetivo en estos momentos es garantizar la seguridad marítima y prevenir que la embarcación represente un peligro para la navegación. La nave se encuentra a unos cincuenta metros de la costa y se está evaluando su retirada, ya sea por extracción terrestre o por remolque marítimo. Sin embargo, las condiciones del mar hasta la tarde del miércoles han impedido llevar a cabo estas labores con seguridad.




