El organismo Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha presentado su informe anual, basado en datos de 2025, que señala una caída del 13,7% en las peticiones de asilo respecto al año anterior. Esta reducción rompe la tendencia de crecimiento de años previos y se atribuye a la política de externalización de fronteras y al nuevo reglamento de extranjería.
La reforma de la normativa de extranjería, vigente desde mayo de 2025, ha sido criticada por entidades como CEAR, ya que el tiempo de espera para la resolución de una solicitud de asilo ya no computará para la regularización futura por arraigo. Este cambio ha derivado en un aumento del 179,8% en el archivo de solicitudes, sumando 16.991 casos en 2025.
Venezuela sigue siendo el principal país de origen de los solicitantes de protección, representando el 59% de las peticiones. Sin embargo, se ha observado una notable disminución en las solicitudes procedentes de Colombia, Perú y Senegal. Por otro lado, Mali ha experimentado un aumento cercano al 50% en sus peticiones, y han surgido nuevos países de origen como Palestina, Guinea Conakry y Somalia.
El informe también destaca un descenso del 46% en las llegadas irregulares a las costas españolas, con un 15% de los casos correspondientes a menores no acompañados. La entidad señala que la caída es más pronunciada en Canarias, posiblemente debido al refuerzo del control migratorio en terceros países, mientras que la ruta balear ha visto un incremento de llegadas.
La directora general de CEAR, Mónica López, describió la mayor vulnerabilidad de las personas que llegan por vía marítima, sufriendo dolencias como fallos multiorgánicos, amputaciones o estrés postraumático.
Las barreras para la inclusión de los refugiados en España, especialmente en el acceso a la vivienda y al Ingreso Mínimo Vital, fueron otro punto clave del estudio, evidenciando prácticas discriminatorias y mayor precariedad.
“"Una persona en Colombia que ha sido amenazada... la garantía es de que te maten, no de que te salven"
El activista colombiano Luis Carlos Agudelo lamentó la inclusión de su país en la lista de países seguros de la UE, a pesar del conflicto armado que vive. Relató su propia experiencia de exilio tras sufrir amenazas y persecución por denunciar el asesinato de su hijo durante las protestas sociales de 2021.




