Multa de hasta 200€ en Tenerife por circular con el coche sucio

La acumulación de polvo, barro o calima en el exterior del vehículo puede comprometer la seguridad vial y la identificación del coche.

Imagen de un parabrisas de coche sucio con barro y polvo que dificulta la visibilidad.
IA

Imagen de un parabrisas de coche sucio con barro y polvo que dificulta la visibilidad.

Los conductores en Tenerife pueden ser sancionados con hasta 200 euros si la suciedad en su vehículo, como polvo o barro, dificulta la visibilidad o la identificación de la matrícula.

Circular con el exterior del coche en mal estado, ya sea por acumulación de polvo, barro o calima, puede acarrear sanciones económicas significativas para los conductores en Tenerife. Estas condiciones no solo afectan la estética del vehículo, sino que, de manera crucial, comprometen la seguridad vial tanto del conductor como del resto de usuarios de la carretera.
La normativa, específicamente el artículo 19 del Reglamento General de Circulación, estipula que la superficie acristalada del vehículo debe garantizar una visibilidad diáfana del conductor. Por ello, circular con el parabrisas, la luna trasera, los espejos o los faros cubiertos de suciedad puede ser motivo de sanción. Las multas por esta infracción suelen rondar los 80 euros, pero si un agente considera que la visibilidad está gravemente comprometida, el vehículo podría incluso ser inmovilizado.
Otro elemento esencial para la seguridad es la matrícula, que debe ser perfectamente legible en todo momento para permitir la correcta identificación del automóvil. Si la suciedad impide su lectura, se considera una infracción grave con una multa que puede alcanzar los 200 euros. La manipulación intencionada de la matrícula para evitar sanciones o impedir la identificación del vehículo conlleva sanciones mucho más severas, incluyendo hasta 6.000 euros y la pérdida de puntos del carné.
La falta de visibilidad a causa de un parabrisas sucio se agrava especialmente durante el amanecer o el atardecer. Además, la suciedad puede interferir con los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS), como cámaras y sensores, que dependen de una superficie limpia para funcionar correctamente y ofrecer la ayuda esperada.
Mantener el vehículo en un estado de limpieza adecuado trasciende la mera cuestión estética, siendo un factor determinante para garantizar la seguridad en la circulación.