La derrota del Tenerife, la segunda como visitante en toda la temporada, no representa un contratiempo significativo, dado que el objetivo principal del ascenso a Segunda División ya se había logrado. Los finales de temporada suelen caracterizarse por una menor intensidad competitiva, con alteraciones en las alineaciones y más oportunidades para jugadores con menos minutos.
El encuentro comenzó con un gol temprano en contra para el Tenerife en el minuto 6. Un centro desde la banda izquierda de Mounir se coló en la portería, sorprendiendo al guardameta Gabri de Vuyst. Este gol inesperado dio confianza al Unionistas y descolocó a un Tenerife que presentaba una alineación con varias novedades, buscando dar descanso a los futbolistas con más carga de minutos y ofrecer oportunidades a otros como Alberto Ulloa, Cris Montes, Jeremy Jorge, Maikel Mesa y Fran Sabina.
A pesar de la desventaja inicial, el Tenerife mostró una mejoría antes del descanso. Tras varias ocasiones, el equipo logró el empate gracias a la insistencia de César, quien recuperó un balón y, tras una combinación con Sabina, batió al portero Marco. Este gol demostró que el equipo no se tomaba el partido como un mero trámite, manteniendo su espíritu competitivo.
En la segunda mitad, el Unionistas volvió a adelantarse en el marcador con un gol de Olmedo, que aprovechó un desajuste defensivo del Tenerife. Tras el 2-1, el entrenador realizó un triple cambio, dando entrada a Chapela, Noel y Gastón. A pesar de los esfuerzos, el Tenerife no logró revertir el resultado, y el partido finalizó con la victoria del Unionistas por 2-1. El árbitro no concedió un penalti solicitado sobre Chapela en los minutos finales.




