Las perforaciones realizadas en el marco del proyecto Energía Geotérmica de Tenerife han revelado indicios sólidos de calor y alta presión a tres kilómetros bajo tierra, lo que abre la posibilidad de producir electricidad aprovechando la energía geotérmica. Esta iniciativa, que cuenta con financiación del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y los fondos Next Generation de la Unión Europea, ha completado una fase de exploración de cuatro meses que podría transformar el panorama energético de la isla.
Durante la presentación del proyecto, diversas autoridades como el presidente autonómico, Fernando Clavijo; la titular del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila; el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard; el responsable de DISA, Demetrio Carceller; el consejero delegado de Reykjavík Geothermal, Magnus Ásbjörnsson; y la alcaldesa de Vilaflor, Agustina Beltrán, destacaron el potencial económico de esta tecnología. Se enfatizó que reducir la dependencia del petróleo importado no solo es una meta ambiental, sino una vía directa para disminuir el sobrecoste de la factura eléctrica para las familias canarias.
El siguiente paso para el proyecto implica determinar la cantidad de energía extraíble de forma constante y cómo financiar las infraestructuras de captación. Las instituciones y empresas involucradas han señalado la necesidad de un marco regulatorio específico que ofrezca seguridad a los inversores. El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, indicó que estos descubrimientos servirán de base para la normativa estatal, mientras que Rosa Dávila y Demetrio Carceller solicitaron al Gobierno central una tarifa garantizada para la electricidad de origen geotérmico.
Demetrio Carceller mencionó precedentes en las islas Azores y Alemania, donde legislaciones de renovables fijan tarifas para amortiguar el riesgo de la perforación. Por su parte, Magnus Ásbjörnsson advirtió sobre la necesidad de proceder con precisión técnica, a pesar de las cifras optimistas de permeabilidad, compresión y temperatura.
A diferencia de la energía solar o eólica, la geotermia no depende de las condiciones meteorológicas, fluyendo las 24 horas del día. En el sistema eléctrico canario, donde aproximadamente el 80% de la corriente proviene de derivados del petróleo, una fuente constante como la geotermia podría estabilizar la red y generar ahorros anuales superiores a 130 millones de euros, según las previsiones del consorcio.
La alcaldesa de Vilaflor y el consejero insular Mariano Hernández Zapata resaltaron que la zona de extracción se convertirá en un centro de conocimiento científico para la transición ecológica. La entidad gestora, formada por el Cabildo de Tenerife (a través del ITER e INVOLCAN), DISA y Reykjavík Geothermal, cuenta con una inyección pública de 43,2 millones de euros dentro de un presupuesto total de 100 millones para liderar la implantación geotérmica en España.




