Este número representa un ligero incremento respecto al informe anterior, que registraba 2.838 personas en la misma situación. El documento profundiza en diversos aspectos, como la distribución geográfica de los casos, los perfiles sociales y de género, y las condiciones de vivienda insegura o inadecuada.
El análisis también subraya el impacto de factores como la precariedad económica, los problemas de salud mental, las adicciones y la falta de redes de apoyo en el desarrollo de la exclusión residencial extrema.
“"Es fundamental seguir prestando atención a una realidad que se vuelve cada vez más compleja y arraigada."
Se enfatizó que detrás de estas situaciones convergen múltiples elementos, como la ruptura de lazos familiares, el desempleo, las dificultades para acceder a una vivienda digna, las adicciones y los trastornos de salud mental. Además, se destacó la alta vulnerabilidad emocional y psicológica de muchas de las personas afectadas, a menudo sin el acompañamiento adecuado, y la creciente influencia de la ansiedad, la depresión y el deterioro de la salud mental en los procesos de sinhogarismo.
Por ello, se insistió en la necesidad de abordar esta problemática también desde una perspectiva de salud pública. Desde el Cabildo de Tenerife, se resaltó la importancia de avanzar hacia una respuesta insular más coordinada y estructurada entre administraciones, entidades sociales y profesionales para enfrentar esta realidad persistente.
La institución, a través del IASS, ha impulsado una estrategia común contra el sinhogarismo mediante el desarrollo del Marco Estratégico para la Inclusión Social y Comunitaria de las Personas en Situación de Sinhogarismo en Tenerife. Aunque la atención directa recae principalmente en los municipios, el Cabildo asume un rol de coordinación y conexión de recursos para construir una respuesta unificada a nivel insular.




