Esta ampliación eleva la plantilla de 50 a 84 efectivos, un proceso selectivo iniciado en 2023 que cubre todas las vacantes de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) antes de la transferencia de la gestión del Parque Nacional del Teide en enero. El refuerzo busca aumentar la prevención, vigilancia y respuesta ante delitos ambientales.
Uno de los destinos principales de estos nuevos agentes será el Parque Nacional del Teide, donde el número de efectivos pasará de dos a 14. Además, se crearán tres nuevas unidades especializadas: una para la investigación de incendios forestales, otra centrada en flora y fauna, y una unidad canina para la detección de venenos en fauna silvestre.
“"La Isla necesita un cuerpo preparado, visible y especializado para afrontar retos como la presión sobre los espacios protegidos, los incendios forestales o los delitos contra la biodiversidad."
Los agentes, que destacaron la dureza del proceso selectivo, recordaron su condición de autoridad y sus funciones de policía administrativa y judicial, con capacidad para elevar informes y denuncias a la Fiscalía de Medio Ambiente. La agente Ángeles Reyes subrayó la falta de personal y la creciente presión sobre los espacios naturales protegidos, especialmente por el uso del suelo público y la saturación.
La consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, anunció una formación especializada que comenzará el 14 de abril para mejorar la calidad del servicio. Por su parte, el director insular de Medio Natural, Pedro Millán, enfatizó que este refuerzo corregirá el déficit de personal acumulado y mejorará la distribución de recursos, buscando no solo aumentar la capacidad sancionadora, sino también reforzar la prevención y la educación ambiental.




