El pleno del Cabildo de Tenerife ha dado luz verde al trámite de audiencia para el promotor del proyecto 'Underwater Garden', un parque marino que se estaba tramitando en la costa de Guía de Isora. La iniciativa había perdido su estatus de Proyecto de Interés Insular debido a que su interés regenerativo inicial se consideró "decaído".
La directora insular de Proyectos Estratégicos, Alicia Leirachá, explicó que la memoria inicial del proyecto se presentó como una oferta de "experiencias únicas" vinculadas al mar y la naturaleza, contando con "todos los informes favorables" en la fase inicial. Sin embargo, el promotor insistió en la necesidad de vincular el lado terrestre y marítimo del proyecto, pero el Cabildo, en el ámbito de sus competencias, solo podía tramitar la parte terrestre para la Declaración de Interés Insular en 2022.
Leirachá detalló que, en el ámbito terrestre, el proyecto abarcaba suelos rústicos comunes y de protección ambiental costera. "Solo puede ser objeto del proyecto de interés insular la de suelo rústico común", señaló, ya que la parte marítima y la de protección ambiental costera quedaban fuera de la ordenación del Cabildo.
Se informó al promotor que debía desistir o reconfigurar el proyecto según la Declaración de Interés Insular. Tras acceder a la modificación y obtener ampliaciones de plazo, la propuesta fue denegada nuevamente al carecer de las autorizaciones pertinentes, tanto en el mar como en el suelo rústico de protección costera, y sin la necesaria regeneración ambiental que justificaba la declaración inicial.
El portavoz del Grupo Socialista, Pedro Martín, reflexionó sobre la eficiencia de la figura de Declaración de Proyecto de Interés Insular, introducida para "agilizar" actuaciones. Señaló que desde febrero de 2022 hasta junio de 2026, cuatro años después, el proyecto podría ser denegado antes de fin de año.
El proyecto enfrentó desde el principio el rechazo de colectivos como la plataforma Salvar Punta Blanca, Greenpeace y Ecologistas en Acción, quienes lo calificaron de "greenwashing" y una amenaza. Ecologistas en Acción argumentó que un parque regenerativo debería ser de "intervención mínima y respetuosa", no un complejo turístico para miles de visitantes diarios. La Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN) también advirtió de efectos negativos como "pérdida irreversible del suelo" y aumento de vertidos.
Más de 20 científicos canarios firmaron una declaración pública expresando su preocupación por el "uso instrumental de la ciencia" para justificar proyectos comerciales. Criticaron que la restauración se convierta en una "narrativa de acceso a fondos públicos" para la "actividad comercial y especulativa". Señalaron que la parte marina del proyecto recibió 11 millones de euros para investigación y desarrollo, que ahora servirán a un parque temático en una Zona Especial de Conservación ya presionada.




