La operación, que se llevará a cabo en menos de 24 horas, busca garantizar la seguridad sanitaria de los pasajeros. Entre ellos se encuentran 14 españoles que, tras el desembarco, guardarán cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid.
La complejidad del operativo se subraya con la presencia de la ministra de Sanidad, Mónica García, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quienes se desplazarán a Tenerife para coordinar las acciones.
El buque, que se espera que llegue a la costa de Tenerife en la madrugada del domingo, fondeará en el puerto de Granadilla. Allí se establecerá un puesto de mando para supervisar el protocolo de evacuación. Los pasajeros serán trasladados en lanchas hasta el puerto y luego en vehículos burbuja al aeropuerto cercano, evitando cualquier contacto con la población local.
Un avión español se encargará de repatriar a los 14 pasajeros nacionales a la base de Torrejón de Ardoz, desde donde serán trasladados al Hospital General de la Defensa Gómez Ulla para su seguimiento. Las autoridades sanitarias han localizado también otros contactos asintomáticos que viajaron en el mismo avión que una persona fallecida por hantavirus, incluyendo una mujer sudafricana y otra residente en Cataluña.
“"La ciudadanía necesita información clara, proporcional y basada en criterios médicos y científicos, evitando debates estériles."
Ante la inquietud generada por este brote, la Organización Médica Colegial de España (OMC) ha emitido un comunicado pidiendo serenidad y prudencia, destacando que la situación no es comparable a la vivida durante la pandemia de COVID-19. Los pasajeros españoles, por su parte, han expresado su preocupación por la percepción pública, asegurando que no representan un riesgo para la salud de la población.




