La UD Las Palmas: Un historial agridulce en las promociones de ascenso a Primera

El equipo amarillo solo ha logrado ascender en una de sus cuatro participaciones en la fase de promoción, con momentos memorables y dolorosas decepciones.

Imagen genérica de un estadio de fútbol vacío con luces encendidas.
IA

Imagen genérica de un estadio de fútbol vacío con luces encendidas.

La UD Las Palmas se enfrenta nuevamente a la promoción de ascenso a Primera División, un camino que históricamente ha sido más de decepciones que de éxitos para el club.

Con la posibilidad cada vez más real de que la UD Las Palmas deba buscar el ascenso a Primera División a través de la promoción, cobra relevancia el historial del club en estas fases decisivas. Un análisis de los precedentes revela que la tradición no juega a favor del equipo amarillo, que solo ha logrado culminar con éxito una de las cuatro ocasiones en las que ha disputado estas eliminatorias por el ascenso.
La primera experiencia de la UD en este formato de promoción en Segunda División se remonta a la temporada 2012-2013, bajo la dirección de Sergio Lobera. En aquella ocasión, el equipo no pudo superar al Almería, cayendo en la prórroga de la vuelta disputada en la capital andaluza tras un polémico final.
La temporada siguiente, 2013-2014, estuvo marcada por el despido de Lobera y la llegada de Josico, quien logró clasificar al equipo para la final. Sin embargo, el fatídico "Cordobazo" ante el Córdoba, con un gol encajado en el último suspiro de la prórroga, truncó el sueño del ascenso el 22 de junio de 2014, un episodio que aún resuena por la intensidad y los lamentables incidentes posteriores.
La redención llegó en 2015. Tras otra temporada en promoción, la UD, dirigida por Paco Herrera, logró el ansiado ascenso a Primera División, poniendo fin a más de una década lejos de la élite. Este ascenso se consiguió tras superar al Valladolid y al Zaragoza, siendo la única vez que el club ha celebrado el éxito en esta fase.
La más reciente experiencia data de 2022, con García Pimienta al mando. El equipo se clasificó in extremis para la promoción y se enfrentó al Tenerife en un derbi canario cargado de tensión. A pesar de la esperanza generada por una remontada en casa, la derrota ante el rival insular en el partido de vuelta supuso un duro golpe para la afición.