El conflicto se originó tras la decisión de AENA de limitar el tiempo de estacionamiento en la dársena de recogida de pasajeros e imponer tasas adicionales. Esta medida obligó a los profesionales del sector a trasladarse a una explanada exterior que, según los representantes sindicales, carece de las condiciones mínimas necesarias para el desarrollo de su actividad.
Un informe técnico elaborado por el Instituto Canario de Seguridad Laboral (ICASEL) ha confirmado diversas deficiencias en el espacio asignado. Entre los problemas detectados destacan la falta de iluminación nocturna, la ausencia de señalización adecuada para peatones, así como carencias en materia de higiene y confort térmico, contraviniendo la normativa vigente sobre prevención de riesgos laborales.
“"Nos negamos rotundamente a que nuestras compañeras y compañeros continúen un día más en unas condiciones laborales insalubres."
Aunque existe un acuerdo entre AENA y la patronal para suspender las tasas hasta finales de 2027, los sindicatos han rechazado que este pacto económico sea suficiente. Las organizaciones exigen medidas provisionales inmediatas para garantizar la salud y seguridad de los trabajadores, advirtiendo que no aceptarán demoras en la resolución de estas carencias básicas.




