La mesa del Transporte Sanitario No Urgente (TSNU), gestionada por el Servicio de Urgencias Canario (SUC) y dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha registrado incidentes graves en su base de Los Realejos, en el norte de Tenerife. Estos actos han provocado una reestructuración de las rutas y la pérdida de tratamientos no vitales para numerosos pacientes.
Los primeros incidentes ocurrieron el pasado lunes, 15 de junio, impidiendo el acceso del personal a primera hora de la mañana. Doce unidades de transporte quedaron inoperativas a las 06:00 horas, y dos más a las 08:00 horas. Esta situación obligó a una reorganización crítica del servicio, suspendiendo tratamientos no vitales para priorizar las hemodiálisis. Esto ha afectado gravemente a los pacientes, que no han visto garantizado su traslado a tratamientos sustitutivos, y a los centros de hemodiálisis y rehabilitación, impactando su operativa.
La incidencia inicial resultó en 53 pérdidas de tratamiento, distribuidas entre la zona norte y la metropolitana. Una vez abierto el recinto, se comprobó que cuatro recursos seguían inoperativos por falta de personal, lo que generó nuevas pérdidas para seis pacientes, elevando el total a 59 tratamientos no vitales perdidos. Adicionalmente, dos recursos en la base de Santa Cruz sufrieron pinchazos dentro de la nave, aunque estos pudieron ser resueltos rápidamente.
La mañana de hoy, martes 16 de junio, la situación se repitió con daños en el acceso a la base norte. Catorce recursos sanitarios no pudieron iniciar su jornada, dejando nuevamente sin cobertura los traslados a tratamientos no vitales para asegurar la atención a pacientes con tratamientos vitales.
Como consecuencia de estos hechos, se han perdido 34 tratamientos de rehabilitación, 28 de ellos en el centro concertado ICOT La Orotava, el Hospital Universitario de Canarias y Hospiten Tamaragua. Se enviaron dos recursos desde Santa Cruz para atender la demanda vital en el norte, lo que implicó la pérdida de dos tratamientos de rehabilitación y el retraso en la entrada de un paciente de quimioterapia en el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria. Otros cuatro recursos estuvieron inoperativos por falta de dotación, afectando a 16 pacientes de rehabilitación en cuatro centros hospitalarios, incluyendo el centro concertado Icot Santa Cruz.



