El comandante de la aeronave tomó la decisión de regresar al aeropuerto de Tenerife Sur tras una pelea multitudinaria entre alrededor de diez pasajeros que ponía en riesgo la seguridad de las 186 personas a bordo. El incidente ocurrió cuando el avión, que había despegado con destino a Liverpool, apenas llevaba 30 minutos en el aire.
La tripulación solicitó la intervención de la Policía, que esperaba al avión en tierra. Según informaron los controladores aéreos, el comandante consideró que continuar el trayecto podía comprometer la seguridad del vuelo, por lo que se ordenó el regreso inmediato a la isla.
El control aéreo dio prioridad al regreso de la aeronave y coordinó con el aeropuerto la presencia de los agentes. El avión aterrizó sin incidentes y, tras controlar la situación, retomó su ruta hacia Liverpool. La aerolínea easyJet confirmó el incidente, asegurando que no toleran comportamientos conflictivos y que la seguridad es su máxima prioridad.
El altercado obligó a modificar la operación, activar a la Policía y retrasó a los 186 viajeros, convirtiendo un vuelo rutinario en una emergencia aérea.




