El comandante de la ruta entre Mánchester y el aeropuerto de Tenerife Sur tomó la decisión de aterrizar en la ciudad portuguesa de Faro ante el caos generado por dos individuos que mostraron una actitud violenta y pusieron en riesgo la navegación aérea.
Las imágenes grabadas por otros pasajeros mostraron a un hombre que caminaba de forma provocadora por el pasillo, cantando y gritando. La tensión escaló cuando, tras un intento de regresar a su asiento, otro viajero le puso una zancadilla, desencadenando una discusión y el lanzamiento de objetos en la cabina. Varios testigos exigieron la expulsión inmediata del pasajero alborotador.
Me visto y me desvisto
Un portavoz de Ryanair confirmó que la tripulación solicitó asistencia policial antes de aterrizar en el aeródromo portugués. Las autoridades locales desalojaron a los dos implicados en la pista de Faro para permitir la reanudación del vuelo hacia el archipiélago canario.
La compañía aérea reiteró su política de tolerancia cero ante conductas temerarias que pongan en peligro a sus trabajadores. Este incidente no fue un hecho aislado, ya que un vuelo de easyJet procedente de Londres con destino a Tenerife Sur vivió una situación similar pocas horas después, con 12 pasajeros perturbadores a bordo.




