Durante la primera sesión tras su reelección, el presidente Santiago Sesé propuso identificar los problemas específicos de cada sector empresarial. El objetivo es convertir las aportaciones del empresariado en medidas concretas que impulsen la economía provincial.
Sesé explicó que este trabajo servirá para reflejar los desafíos que enfrentan las empresas, las soluciones propuestas y los plazos esperados para su implementación. "Lo primero es saber qué problema queremos resolver", afirmó, destacando la importancia de reunir a representantes de diversas actividades para detectar problemas comunes y buscar soluciones conjuntas.
La agenda resultante de este proceso permitirá a la Cámara comunicar las demandas empresariales a las administraciones públicas y realizar un seguimiento de las medidas adoptadas y ejecutadas.
El presidente también instó al pleno a ir más allá de las cifras de crecimiento, planteando cómo la provincia desea crecer en los próximos años. Abogó por una "transformación" del modelo económico, con un fuerte énfasis en la innovación, la digitalización y el fomento de la inversión privada a través de alianzas público-privadas sólidas.
Sesé describió la situación económica actual, señalando que, si bien se han superado los niveles de crecimiento prepandemia, el mercado se encuentra en una fase de estabilización con presión inflacionista en costes clave como energía y transporte. También señaló obstáculos internos que frenan el desarrollo productivo, como la burocracia y la complejidad administrativa.
Denunció que la lentitud de los procedimientos y la falta de coordinación entre administraciones retrasan inversiones públicas y privadas, afectando la actividad económica y la creación de empleo.
Finalmente, Santiago Sesé reafirmó el compromiso de la institución con todas las islas de la provincia, asegurando que la nueva agenda de trabajo incluirá las necesidades específicas de las islas no capitalinas para garantizar la vertebración económica del territorio.




