Esta unidad multidisciplinar, conocida como Fracture Liaison Service (FLS), se enfoca en pacientes que han sufrido fracturas por fragilidad. Su objetivo principal es identificar factores de riesgo, evaluar la densidad mineral ósea y los antecedentes de caídas para prevenir futuras lesiones, especialmente en mayores de 50 años.
Tras la evaluación, los profesionales establecen el tratamiento adecuado para la osteoporosis y coordinan el seguimiento con Atención Primaria. El servicio de Reumatología también cuenta con una Unidad de Metabolismo Óseo para tratar la osteoporosis secundaria en pacientes con enfermedades oncológicas o trasplantes hepáticos o renales.
La osteoporosis es una enfermedad crónica que debilita los huesos, haciéndolos más porosos y propensos a fracturarse. La prevención es clave y se basa en mantener una dieta equilibrada rica en calcio (legumbres, pescado, frutos secos, lácteos, verduras), realizar ejercicio físico frecuente (fuerza, postura, equilibrio) y evitar el tabaco y el alcohol, que favorecen la pérdida de masa ósea.
Garantizar niveles adecuados de vitamina D es fundamental para la absorción del calcio. Además, se recomienda a las personas mayores utilizar calzado seguro, mejorar la iluminación de su entorno y emplear ayudas como pasamanos para prevenir caídas.




