La fibrilación auricular, una arritmia cardíaca caracterizada por latidos rápidos e irregulares, puede derivar en complicaciones graves como insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares. El servicio de Cardiología del hospital, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha logrado tratar a 175 pacientes con esta patología utilizando la técnica de ablación por campos eléctricos pulsados (PFA).
Esta técnica, que se practica en el complejo hospitalario desde hace dos años, emplea impulsos eléctricos para actuar de forma selectiva sobre el tejido cardíaco afectado, preservando las células sanas circundantes. La PFA se plantea como alternativa cuando los tratamientos convencionales no logran controlar adecuadamente la arritmia.
Uno de los principales beneficios de la PFA es la rapidez y seguridad del procedimiento, lo que se traduce en una recuperación más cómoda para el paciente, con escaso dolor posterior y la posibilidad de recibir el alta pocas horas después de la intervención.
Antes de la llegada de esta alternativa, los procedimientos más comunes eran la ablación por radiofrecuencia, que utiliza calor para eliminar el tejido anómalo, y la crioablación, que emplea frío para congelar las áreas problemáticas.
La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca sostenida más frecuente y su incidencia aumenta con el envejecimiento de la población. Esta alteración del funcionamiento eléctrico normal del corazón dificulta su correcta función de bombeo.




