El acto, presentado por Eva García y grabado por Mírame TV y el Canal Internacional Islas Canarias, destacó la dedicación desinteresada de ambos homenajeados a Candelaria. La alcaldesa, Mari Brito, señaló que «Agustín y Pilar representan lo mejor de este pueblo: dos personas que han dedicado su vida a Candelaria sin esperar nada a cambio». Resaltó la contribución de Expósito con la madera y de Pinto con las tradiciones festivas, indicando que «buena parte de lo que hoy vemos en nuestras fiestas y en nuestra Basílica lleva su firma».
Mónica Yanes, concejala de Participación Ciudadana, subrayó el valor especial del acto al ser los propios vecinos, a través de la Mesa Comunitaria, quienes proponen a los homenajeados. «Nuestros mayores son la memoria viva del municipio y este es el día en el que Candelaria entera se lo agradece», afirmó.
Agustín Expósito Otazo, nacido en Candelaria en 1935, inició su trabajo en la carpintería a los catorce años. Sus manos crearon piezas significativas para la Basílica de Candelaria y el Convento, incluyendo la puerta principal, la mesa del altar y el soporte de la talla de la Virgen. Su obra también embellece iglesias en Las Cuevecitas, Malpaís y Barranco Hondo, además de numerosos encargos particulares.
María del Pilar Pinto Sabina, vinculada a Candelaria por generaciones, dedicó años al Taller Municipal de Fiestas, confeccionando trajes y atrezo. Fue fundadora del grupo de pescadoras que acompaña a la Virgen del Carmen y participó en la elaboración de las primeras banderolas pintadas del municipio en 1995, además de dirigir la confección de las casas del Belén.
Ambos recibieron un cuadro conmemorativo y una metopa. Tras el reconocimiento, el Grupo Achamán ofreció su concierto especial ’50 años’.




