El enrame de papel picado, una ancestral costumbre festiva de los barrios de La Luz y Las Candias en La Orotava, está siendo objeto de esfuerzos para su preservación. Aunque documentada desde 1910, la tradición, ligada al simbolismo religioso y realizada con ramas de haya, ha visto cómo su continuidad se veía amenazada por la falta de implicación ciudadana y la aparición de nuevos elementos decorativos.
En 2006, los residentes de ambos núcleos decidieron recuperar esta práctica, elaborando con esmero los delicados adornos. El Ayuntamiento ha propuesto al Cabildo de Tenerife que incoe expediente para incluir esta manifestación cultural inmaterial en el Catálogo Insular de Bienes Patrimoniales Culturales, reconociendo su valor ancestral.
Para combatir la pérdida de conocimiento, especialmente entre las generaciones más jóvenes, el colegio de La Luz organizó un taller intergeneracional. Con la guía de las últimas portadoras orales de la técnica, María Candelaria Méndez Hernández y Eduvigis Pérez Delgado, más de 200 padres y madres aprendieron a manipular el papel para crear figuras como arañas, farolas y barcos, sostenidas sobre estructuras de alambre o caña.
El concejal Felipe David Benítez destacó la importancia de involucrar al alumnado, desde Infantil hasta Primaria, en la conservación de este arte con más de dos siglos de historia. El colegio planea continuar con esta iniciativa, organizando una obra de teatro y talleres de elaboración de flores de papel picado durante el mes de julio, además de utilizar la decoración en el Día de Canarias y las Fiestas de La Luz en septiembre.
Las administraciones han reafirmado su compromiso de apoyar todas las acciones que contribuyan a proteger y conservar esta tradición, considerada patrimonio de todos los ciudadanos de La Orotava.




