Luz verde ambiental para la nueva línea eléctrica subterránea en Abades (Tenerife)

El Gobierno de Canarias aprueba el proyecto para mejorar el suministro eléctrico en la localidad tinerfeña de Abades, minimizando el impacto ambiental.

Imagen genérica de obras de canalización eléctrica subterránea en un paisaje rural de Canarias.
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Imagen genérica de obras de canalización eléctrica subterránea en un paisaje rural de Canarias.

El Gobierno de Canarias ha otorgado la luz verde ambiental a la nueva línea eléctrica subterránea proyectada para mejorar el suministro en Abades, Tenerife. La actuación, promovida por Edistribución Redes Digitales, busca aumentar la fiabilidad del servicio y reducir el impacto visual y ambiental.

La Dirección General de Calidad Ambiental considera que la nueva canalización subterránea de media tensión, que conectará el apoyo eléctrico A405668 con el centro de transformación Los Abriguitos, no provocará efectos adversos significativos si se cumplen las medidas de protección establecidas. El proyecto, con una longitud aproximada de 1.820 metros y funcionando a 20 kilovoltios, discurrirá principalmente por carreteras y caminos existentes para minimizar la ocupación de terrenos naturales y evitar la instalación de nuevos postes.
La principal finalidad de esta iniciativa es mejorar la fiabilidad del suministro eléctrico en la zona. Actualmente, el centro de transformación de Los Abriguitos depende de una única vía de alimentación, lo que limita las alternativas en caso de avería o mantenimiento. La nueva línea creará una conexión adicional, facilitando la gestión de la distribución y reduciendo el riesgo de interrupciones.
El proyecto también contempla la reforma interior del centro de transformación de Los Abriguitos, que continuará en su ubicación actual. Se sustituirán los equipos actuales por un conjunto compacto que permitirá seccionar la red y aislar averías con mayor flexibilidad. El plazo estimado para la ejecución de la obra completa es de 25 días.
El estudio ambiental analizó la opción de no ejecutar el proyecto, una línea aérea y el tendido subterráneo, seleccionando esta última por su menor impacto visual y riesgo para las aves, a pesar de las molestias temporales durante la construcción.
Se han establecido condiciones específicas para proteger el entorno, especialmente en el área de Laderas de Granadilla-Arico, prioritaria para aves amenazadas y donde se ha detectado la posible presencia del alcaraván y la pimelia tinerfeña costera. Las obras deberán ejecutarse fuera del periodo de reproducción de las aves (febrero-julio), las zanjas deberán ser transitables para animales y revisadas diariamente, y se instalará una barrera especial para proteger a las pimelias.
Asimismo, se realizará un seguimiento arqueológico y se balizarán los elementos patrimoniales cercanos. Durante las obras, se minimizarán las alteraciones del tráfico, se garantizará el paso de vehículos de emergencia y se comunicarán los cortes de vía con antelación. Una vez en funcionamiento, Edistribución deberá medir los niveles de campos eléctricos y magnéticos en puntos cercanos a viviendas y aplicar medidas de mitigación si fuera necesario, además de un programa de vigilancia ambiental de al menos tres años.